Traducido por: Tsuyu Scan para la web Catharis.
Capítulo 39 El Primer Territorio
[ESTADÍSTICAS:
Nombre: Ansel Witt
Edad: 23
Nivel: 3 (30/5000)
Vida: 265/500
Espíritu: 225/500
Físico: 72
Agilidad: 65
Defensa: 47 +1
Maná: 300
Potencial Físico: S
Potencial Mental: A+
Habilidades:
Activa: Estocada (E)
Pasiva: Ninguna
Afinidad Elemental: Fuego
Títulos: Ninguno
Rango general: A
Estado actual: Normal]
Miró sus estadísticas con satisfacción. Algo hermoso finalmente estaba listado.
Aunque subir de nivel no llenaba las estadísticas al máximo, los valores añadidos durante la progresión se sumaban. Era más que suficiente.
Pronto, Tom también alcanzó el nivel 3, y finalmente lidiar con los monstruos se volvió un poco más ligero.
También consiguió una habilidad, con especificaciones muy similares a las suyas. [Corte (E): Añade un 1% de poder a un ataque. Costo: 2 Maná]
Ahora por fin les estaban dando una forma de sobrevivir, lo cual era un alivio.
Los dos continuaron su camino, peleando contra grupos ocasionales, siguiendo los rastros que los humanos habían dejado.
Aunque esos rastros eran un poco macabros —en su mayoría sangre—, eran rastros al fin y al cabo.
Las cosas transcurrieron relativamente bien hasta que vieron un brazo que parecía extenderse hacia ellos desde detrás de los arbustos.
Tom se sobresaltó y rápidamente tendió una mano para ayudar. Usó buena parte de su fuerza para tirar de la persona…
Solo que perdió el equilibrio al tirar, casi cayendo de espaldas.
Por suerte tenía buenos reflejos, y sus ojos se fijaron en el brazo que había tirado, preguntándose si había usado demasiada fuerza y por qué la persona era tan liviana. Pero sus ojos siguieron la mano hasta el brazo y más arriba—
—¡Ahhh! —gritó, soltando el brazo.
Porque… era solo un brazo.
Ansel sintió escalofríos mientras Tom palidecía, como si hubiera perdido toda la sangre del rostro.
Por el rabillo del ojo, Ansel vio a Tom hacer arcadas en su dirección. El grandote casi vomita encima de él.
Idiota.
Ansel miró al hombre mayor con disgusto. —Es como si no hubieras visto cabezas de zombis volando por ahí—
—¡Eso es diferente! —discutió Tom. Después de todo, las personas que conocía que murieron se convirtieron en zombis.
Porque las conocía, sabía claramente que los cuerpos ya no eran “ellos”.
Después de un corto tiempo, Tom había entendido el hecho de que los zombis ya no eran humanos.
Más que nada, matarlos era una liberación para sus amigos y familiares.
Bromas aparte, la guardia de Ansel subió varios niveles al ver el brazo cercenado.
No pasó mucho tiempo para que vieran más y más partes del cuerpo, probablemente de diferentes personas.
Incluso había un pie pequeño, claramente perteneciente a un niño pequeño.
Los dos continuaron caminando en silencio hasta que finalmente vieron el enorme cuerpo de un monstruo. Pero su atención estaba en el cuerpo que estaba destrozando.
La pobre persona era una mujer. O, lo era. Sin contar los brazos cercenados, la cara medio mordida y las vísceras desbordadas.
Al mirar más de cerca, se dieron cuenta de que era un conocido; era una de las personas que se teletransportaron con ellos.
Esta vez Tom realmente vomitó.
Afortunadamente, fue entre los arbustos.
El olor pareció alertar al monstruo y giró su fea cabeza hacia ellos. Gruñendo, corrió rápidamente y abrió la boca para comerse la carne fresca.
[Usaste Estocada (D), -2 Maná]
[Usaste Estocada (D), -2 Maná]
[Usaste Estocada (D), -2 Maná]
[Mataste a Sabermouth (Nv1): +30 Experiencia, +30 cobre]
Tom volvió al presente cuando vio el cuerpo del monstruo caer frente a él.
Se dio cuenta de su metedura de pata y rápidamente se limpió la boca con la camisa antes de disculparse. —…lo siento.
Ansel lo ignoró y se acercó a la mujer desmembrada. —Ayúdala a salir —dijo, pidiéndole a Tom que hiciera el trabajo sucio. Lo llamó ‘entrenamiento’.
Rápidamente enterraron el cuerpo junto al lugar donde fue encontrada y colocaron un palo para marcar su tumba, poniendo el brazalete del brazo separado encima.
Se inclinaron un poco, ofreciendo el respeto que podían dar a alguien con quien ni siquiera habían hablado, pero un semejante al fin y al cabo.
Continuaron caminando hacia adelante, dirigiéndose hacia donde la mujer se dirigía, con la esperanza de encontrarse con otros sobrevivientes.
Finalmente, escucharon el sonido familiar de una pelea y rugidos. Se acercaron para ver el movimiento familiar de usar el arma vacía como martillo.
Ansel no pudo evitar mirar a Tom de reojo. Tom solo tenía una mirada interrogante en respuesta.
Eran los dos policías y una niña pequeña, que sabían que era la hija del policía mayor. Obviamente, como ellos, las balas ya se habían agotado.
Los dos policías ya estaban llenos de heridas y empapados en sangre y sudor. La niña solo estaba un poco mejor, pero era obvio que la habían protegido muy bien.
Tom y Ansel se miraron por un momento, asintiendo, sabiendo qué hacer a continuación sin hablar. Los dos corrieron a ayudar y se encargaron de los monstruos restantes.
—¡Gracias! —dijo el más joven. Se llamaba Artie, y acababa de entrar a la fuerza un mes antes. —De verdad nos salvaron. Mi Vida está por debajo del 20% ahora…
—No hay problema. ¡Somos hermanos después de todo! —dijo Tom, amigable como siempre. El policía mayor, Bruce, también asintió agradecido antes de arrodillarse para consolar a su hija.
Artie sonrió y miró el arma en su mano. —Qué lástima. —Tenían algunas porras guardadas, pero eso era todo.
Sin mencionar que esas armas protegieron sus vidas y les permitieron llegar tan lejos.
—Pueden venderla al sistema como metal especial. No es mucho, pero es algo —dijo Ansel. Se sorprendieron de que se pudiera hacer. —Solo sáquenla y pónganla en el espacio otra vez, pero con la intención de venderla.
Vio cómo los dos hombres seguían las instrucciones, y lo miraron agradecidos de nuevo. —Gracias.
—Se está haciendo muy oscuro. —No tenían ningún aparato de iluminación aparte de sus teléfonos. Quién sabía cómo eran los monstruos a esta hora.
El hombre miró a su hija temblorosa con el corazón roto. —Necesitamos encontrar un refugio seguro —dijo, sintiéndose pesado e increíblemente apenado por su pobre hija.
Todos estuvieron de acuerdo, aunque era más por lástima por su propia pelleja. El grupo entonces continuó su camino, esperando encontrar un sendero de excursión para seguir.
Aunque no encontraron uno en realidad, sí vieron… ¿una cerca de piedra?
Todos se miraron con ojos brillantes y siguieron la cerca. Después de varios minutos corriendo, jadeando pesadamente, finalmente llegaron a la puerta.
[Has entrado en el territorio de Bright Village. Por favor, paga las tarifas de entrada dentro de quince minutos.
[10 monedas de cobre por pase de visitante diario, 500 de cobre por residencia temporal (válida por 1 mes), y 10 de oro por residencia permanente.]
—¿Bright Village?
—¡Un refugio seguro!
Sus ojos brillaron al entrar, encontrándose con las miradas de los imponentes guardias.
Los guardias solo asintieron y se concentraron en su tarea, ignorándolos.
Ansel no pudo evitar echar un segundo vistazo a los hombres. Tenían un aura siniestra a su alrededor; era obvio que habían visto mucha sangre, probablemente incluso antes del desastre.
Su llegada pareció alarmar a la gente dentro. Caminando un poco más adentro, pronto se encontraron con más personas.
El grupo de personas con posturas orgullosas fue a saludarlos. Uno gordo con cara grasienta dio un paso adelante.
—Bienvenidos a nuestro Territorio Bright. Mi nombre es Ghoo, y este es el Señor de esta área, Sir Micheal —dijo, y los miró, frunciendo el ceño cuando solo saludaron con un cortés asentimiento.
Era como si esperara que se postraran.
Naturalmente no lo hicieron, y eso oscureció aún más el rostro del gordo.
—Usted—
—Está bien. —Era un joven de unos veintitantos años.
Tenía un aura limpia e inviolable a su alrededor que hacía que la gente bajara la guardia.
—Me llamo Micheal Berti —dijo—. Soy el Señor de este territorio.
¿Señor?
¿Alguien realmente poseía un territorio? ¿¿Cómo??
A pesar de las muchas preguntas en sus cabezas, el grupo asintió por cortesía. Los policías incluso se veían asombrados, y el joven sonrió en respuesta.
—Soy una de las pocas personas que tuvo la suerte de recibir algo llamado un Token de Señor, que nos permite construir nuestro propio territorio —dijo, presentando con calma su situación.
Aunque Ansentía un poco de antipatía hacia el tipo, tenía que elogiarlo por tener la paciencia de explicar, considerando su ‘estatus’.
—También soy el primer Terrícola en crear su propio territorio. Recibí recompensas que definitivamente nos pondrían en una posición ventajosa.
Ansel levantó las cejas con interés. Primero, habría refugios seguros que los Terrícolas podrían crear, y ahora parecía que había un sistema de recompensas?
Por otro lado, los policías fueron más vocales en su interés. —¿Qué recompensa? Si puedes contarlo, claro.
Micheal sonrió. —No hay problema. Me otorgaron cercas de nivel 2, que definitivamente serán difíciles de obtener normalmente.
El grupo se miró con alivio.
Esto era realmente bueno. Después de todo, este hombre había ahorrado enormes cantidades de oro que podrían usarse para mejorar la vida de los que estaban dentro.
Los dos policías se miraron con una sonrisa.
Ansel miró al hombre. —¿Puedes decir las condiciones para convertirse en Señor?
Ansel preguntó, casualmente. Lo trató como a alguien de su edad. Realmente no le caía bien; podía sentir cómo se veía una sonrisa falsa cuando la veía.
La pregunta le ganó unas cuantas miradas cautelosas de los secuaces del tipo, pero Micheal no pareció ofenderse.
—Mucho oro —dijo vagamente.
Ansel silbó. —Debes ser rico entonces —dijo, cruzando los brazos. Ghoo se vio absolutamente ofendido por su informalidad.
—¿Cómo es que nunca había oído hablar de ti antes?
—Vivía en el continente occidental, pero un negocio me trajo a la ciudad de Aberdeen.
Ansel se sobresaltó. —¿Qué?
Los ojos de Michael se afilaron un poco y repitió lo que dijo.
La actitud despreocupada de Ansel dio un giro de 180 grados mientras se enfrentaba al hombre, listo para bombardearlo con preguntas.
Pronto descubrió que este señor, junto con mucha de su gente, estaban en la ciudad de Aberdeen antes del desastre.
La ciudad de Aberdeen estaba a cientos de kilómetros de donde él estaba cuando ocurrió la Migración.
Eso significaba… ¿podría Althea estar aquí?
La traducción es del inglés al español, son varios los que revisan los capítulos así que puede que algunos nombres se cambien, para notificar sobre esto hacerlo en el discord y con gusto lo cambiaremos:
https://discord.gg/AptHz966ux
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